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Aguayo Joyeria

FAQ

ORO


En España se trabaja fundamentalmente con el oro de 18 quilates (=750 mm). Esto quiere decir que de 1000 mm, 750 mm son de oro y 250 mm son de otros metales. Dicho de otra forma: ¾ partes son de oro y ¼ parte de metales diferentes. Según sean estos metales y su proporción el oro va adquiriendo diferentes tonalidades y características.

Oro amarillo: si al oro puro se le agrega 16,65% de cobre y 16,65% de plata.

Oro rojo: Si al oro puro se le agrega un 33,33% de cobre.

Oro rosa: si al oro puro se le agrega un 22% de cobre y 11,33% de plata.

Oro blanco: si al oro puro se le agrega paladio y plata. No obstante , hay que advertir que aunque se le llame oro blanco, su color real es amarillo pálido, puesto que los metales lo emblanquecen pero no deja de tener  ¾ partes de oro amarillo. Así, para imitar al platino, que sí es blanco, se le suele dar un baño de rodio que con el uso desaparece, dejando a la vista su color original. 

 

PALADIO

 Es un metal del grupo del platino que se utiliza para mezclar con el oro puro y darle una tonalidad blanca. Funde a 1549ºC.

 

PLATINO

Como el oro, es también inalterable. Es muy difícil de encontrar en la naturaleza y pesa casi un 50 % más que el oro. Es muy difícil de trabajar debido a su altísimo grado de fusión (1755ºC). Solo los buenos y antiguos oficiales saben trabajarlo con habilidad.

 

PLATA


Metal blando y de color blanco que se oxida en contacto con el aire, oscureciéndose. Fácil de trabajar. Funde a 960ºC

 

PERLAS CULTIVADAS

Las perlas que hay en el mercado actual son perlas cultivadas en granjas. Debido a las leyes de protección de la naturaleza ya no hay en el mercado perlas naturales, que serían las formadas al azar. La única manera de diferenciarlas es a través de rayos X ya que esta prueba demuestra si el interior de la perla está compuesto de un nucleo cerámico o no.

Los bivalbos que producen perlas pueden ser de agua dulce o salada.

Las perlas de mar son fundamentalmente las japonesas, que a su vez pueden ser redondas Akoya, de hasta unos 12mm, o medias perlas o Mabes, de hasta unos 24 mm aproximadamente. También pueden ser australianas (con colores del amarillo al gris pasando por el blanco). Estas son las de mayor tamaño. Por último pueden ser de Tahití, perlas grises de tonalidades rojas, verdes…

Las perlas de agua dulce se producen en granjas que están en ríos y lagos. El control y cuidado sobre estas aguas es más sencillo  y por tanto la producción de perlas conseguidas es mucho mayor y por tanto su precio es inferior.

 

DIAMANTES

DIAMANTES:

Primero es necesario diferenciar lo que es diamante y lo que es ¨brillante¨. Un diamante es un mineral,  mientras que el termino “brillante” se refiere a una forma concreta de tallar dicho mineral, en este caso en forma redonda. En lenguaje coloquial hablamos de brillantes refiriéndonos a los diamantes pero es incorrecto y engañoso. Un cliente puede oír hablar de circonitas talla brillante y eso no quiere decir que haya un diamante por medio.

El diamante es un mineral compuesto de carbono puro con dureza de grado 10 que cristaliza en el sistema cúbico y puede ser de diferentes colores y tonos. Etimológicamente quiere decir “inalterable”.

Para valorar un diamante, aunque hay más tipos de características, nos basamos en las 4c: Cut, Carat, Clarity y Color; ó lo que es lo mismo, Talla, Peso, Pureza y Color. Otros factores que intervienen son la fluorescencia, el pulido, etc., que poseen una menor relevancia.

Talla: tallar es un arte y una gran responsabilidad, puesto que de ello depende que la piedra refleje bien o no la luz que la incide. Una buena talla que reúna las proporciones adecuadas conseguirá que la piedra tenga “fuego”, es decir un brillo especial.

Peso: se mide en quilates (un quilate equivale a 0,20 gr). Estos quilates son una medida de peso y nada tienen que ver con los quilates del oro, que se refieren a la proporción del metal en las aleaciones.

Pureza: la gran mayoría de los diamantes contiene inclusiones, es decir pequeñas imperfecciones. Son muy raros de encontrar aquellos
que son perfectamente limpios. Según el número, tamaño y posición de dichas inclusiones, el diamante se clasifica en distintas escalas de pureza. Esta la determina un experto con una lupa de 10 aumentos. Así pues, tendríamos en la escala el Flawles (puro); las inclusiones extremadamente pequeñas y difíciles de ver con la lupa (VVs1, VVs2); las inclusiones muy pequeñas (Vs1, Vs2); las s1,s2, s3 o inclusiones pequeñas que solo se ven con la lupa, y a partir de ahí, P1, P2, P3 o piqués, inclusiones que se pueden observar a simple vista.

Color: los diamantes pueden ser de distintos colores. Hay diamantes azules, verdes, rojos, etc. Pero en joyería normalmente solo se trabaja con los diamantes incoloros, puesto que los de color son muy raros de encontrar y su precio es muy elevado. Los diamantes incoloros se pueden clasificar según su grado de blancura, que va desde el banco extra (D) a los que tienen algún tono (Q).

Por tanto, un diamante será mas caro en cuanto su talla sea mejor, tenga más peso, mas pureza y sea más blanco.

La evaluación de un diamante debe hacerla un especialista independiente del establecimiento y además debe estar precintado, tanto si hablamos de una piedra suelta como de una pieza montada. En este último caso, los expertos no suelen puntuar a los diamantes con exactitud, porque al estar montada puede haber reflejos del metal u ocultación de imperfecciones y por tanto suelen adjudicar dos puntuaciones a las características de color y de pureza (por  ejemplo Vs2-SI1 y H-I). Un certificado pierde toda validez cuando se desprecinta la pieza.

 

CUIDADO Y LIMPIEZA


Evite siempre los cosméticos y los productos domésticos abrasivos. Limpiar con agua tibia y jabón de PH neutro cuidadosamente con un cepillo. Nunca las hierva y evite los cambios bruscos de temperatura, como sería pasar de agua caliente a muy fría. Aclárelas bien. Recuerde que para que las piedras preciosas brillen es muy importante limpiar bien las culatas (la parte de atrás); si no, la luz en vez de reflejarse bien seria absorbida.

No utilice sus joyas más preciadas en actividades inadecuadas, puesto que no solo puede rayarlas, sino que los engastes pueden sufrir o incluso romperse las piedras. Recuerde que los diamante tienen una dureza muy alta, pero no son irrompibles.

Compruebe regularmente los cierres y los engastes de las piedras. Mande repasarlos a su discreción.

 

ALERGIAS

Los metales nobles no producen alergias. Sin embargo, los metales con los que se mezclan si pueden producirlas. Si Vd. Sabe que tiene alergia al cobre, por ejemplo, puede pedirnos una aleación que no lo lleve, si está en nuestra mano.

 

MEDIDOR DE ANILLOS

Recorte el círculo o apoye el anillo sobre él y decida cuál es el que más se aproxima. También es posible saber la medida a partir del diámetro interior del anillo.

Medidor de anillos

 

MEDIDOR DE DEDOS

Recortar y ajustar generalmente al nudillo, que suele ser la zona más ancha del dedo. Tiene que pasar suavemente pero notándolo. Siempre será una medida aproximada y que posteriormente se ajustará (si hiciera falta) achicando o agrandando el anillo a a la medida real.

Conviene tomar la medida con el dedo a una temperatura normal, puesto que con calor o en un estado de relajación el dedo dilata y, por tanto tiene más medida y, al contrario, con frio o con estrés se contrae, pudiendo variar la medida uno o dos números.
Un milímetro de perímetro equivale a un número. Lógicamente, aunque no estén en el gráfico, se pueden hacer medios números (por ejemplo, al 12,5).

También conviene recordar que en general los diestros suelen tener la mano derecha más grande que la izquierda y al contrario. Solo se exceptúan los zurdos contrariados.

Medidor de dedos

 

MEDIDOR DE PULSERA

Recorte el medidor y proceda a medir la muñeca metiendo la punta del medidor por el recorte hecho en el principio. Para que una pulsera quede bonita tiene que tener movimiento; por tanto, deje que el medidor quede suelto y no prieto, y que a la vez no pueda salirse por la mano.

Medidor de pulsera